Ni las significantes bajas que tenía la selección Alemana pudieron evitar la estrepitosa goleada que le infringieron germanos al combinado de Israel y que acabaron derrotando por un contundente 7-1.
A pesar de las bajas de Michael Ballack, Sebastian Deisler y Oliver Neuville, el combinado alemán vapuleó a un equipo que mostró una imagen triste, especialmente en la segunda mitad en la que encajó todos los goles.
La primera mitad no dio la sensación que el encuentro acabaría registrando ese resultado. Los alemanes dominaban territorialmente pero les faltaba profundidad para culminar bien todas sus acciones. Los alemanes abusaron del toque por el centro y buscaron poco las bandas lo que hizo que durante los primeros veinte minutos hubiera pocas jugadas de peligro. La única ocasión clara de que dispuso el equipo germano en la primera parte fue un disparo de Carsten Ramelow que controló el meta Awat.
Por si fuera poco, los visitantes se avanzaron gracias a un autogol de Kahn. Sin embargo, el dominio alemán eran tan claro que el empate era sólo cuestión de tiempo y paciencia y este llegó en el segundo tiempo por intermedio de Miroslav Klose en el minuto 49 con un remate a quemarropa tras una jugada de conjunto iniciada por Carsten Ramelow. A partir de este momento se acabó el partido y Alemania sentenció gracias a su avasallador dominio con seis tantos más obra de Klose (2), Hamann, Bierhoff, Asamoah y Ricken.