Con un grupo de jugadores formados en Europa, cuatro años de trabajo intensivo y metódico y un técnico ganador, el seleccionado argentino de fútbol va a Japón y Corea con un solo objetivo. Volver con la tan preciada Copa del Mundo y ser el primer país en ganarla tres veces como hizo Brasil con la Jules Rimet (1958, 1962 y 1970).
La base del equipo es la misma que participó en Francia en 1998 ya que Germán Burgos en el arco; Roberto Ayala y Nelson Vivas en defensa; Diego Simeone, Juan Sebastián Verón, Matías Almeida y Ariel Ortega en el mediocampo y Gabriel Batistuta, Hernán Crespo y Claudio López al ataque son inamovibles en el esquema de Marcelo Bielsa. A estos se les agregaron Walter Samuel- titular indiscutido-, Mauricio Pochettino y Marcelo Gallardo como suplentes de lujo.
La clasificación resultó más sencilla de lo esperado porque el equipo albiceleste ganó el Grupo Sudamericano con gran eficacia. Jugó 18 partidos de los que ganó 13, empató 4 y perdió solamente frente a Brasil en San Pablo siendo esta la última derrota del equipo desde el 26 de julio de 2000. El último partido fue en Cardiff frente al seleccionado galés en el Millenium Park que le sirvió al entrenador para probar algunos jugadores que podrían vestir la camiseta argentina en el mundial. Juan Román Riquelme, Claudio Caniggia, Javier Saviola, Sebastián Saja, Luciano Galletti y Facundo Quiroga fueron algunos de los “nuevos” convocados. En la cabeza de Bielsa solo esta alojada la idea de alzar el máximo trofeo del fútbol mundial. La tercera Copa del Mundo.