Poco importa si Brasil tuvo más problemas de los previstos para clasificarse para el Mundial. Brasil es Brasil y, pese a estar a punto de quedar eliminado en la fase previa, llegará a la cita mundialista como uno de los grandes favoritos para alzarse con el triunfo final.
Pese a su condición de eterno favorito, es la única selección que ha estado presente en todas las ediciones de la Copa del Mundo y el máximo campeón con cuatro Mundiales en su haber, Brasil hizo sufrir demasiado a su entregada torçida en la fase de clasificación. Tanto fue así que la «canarinha» se presentó en el decisivo partido ante Venezuela con posibilidades de quedar fuera, por primera vez en la historia, del Mundial. Sin embargo, la tensión hizo crecerse a los auriverdes que por mediación de Luizao, dos veces, y Rivaldo ganaron los tres puntos ante los venezolanos y confirmaron que no estaban dispuestos a faltar a la cita de cada cuatro años.
Con la clasificación en el bolsillo comenzaron a llover las críticas al seleccionador Felipe Scolari que no goza de las simpatías de los aficionados. Los brasileños, acostumbrados al «jogo bonnito» que hicieron famoso Pelé y compañía, no acaban de acostumbrarse al sistema de juego físico y de choque que propone el técnico brasileño.
No obstante, la apuesta de Scolari por un fútbol menos imaginativo pero más efectivo también deja lugar a las estrellas de Brasil. Sin lugar a dudas, la gran esperanza del combinado sudamericano es el jugador del FC Barcelona Rivaldo. El centrocampista ofensivo está considerado uno de los mejores jugadores del momento y promete ser uno de los futbolistas más determinantes del momento. Junto al azulgrana, un sinfín de artistas del balón pugnarán por entrar en la lista definitiva que les permita luchar por el ansiado pentacampeonato.