La selección brasileña no ha tenido un debut tan plácido como en un principio se podría esperar ya que ha sufrido hasta el final para doblegar al combinado de Turquía (2-1) en el primer choque del Grupo C.
Los hombres de Senol Günes se habían avanzado en el marcador gracias a un tanto de Hasan Sas aunque la «canarinha» ha logrado remontar el choque con dos goles del interista Ronaldo y de Rivaldo desde el punto de penalty.
Rivaldo marcó el gol definitivo
El choque se inició con desajustes tácticos en los dos equipos que no lograban imponer su dominio sobre el terreno de juego. Los brasileños fueron los primeros en avisar con una vaselina de Ronaldinho que fue a parar al travesaño de la meta defendida por Rustu. El jugador del PSG fue el más destacado de estos primeros compases y más tarde volvió a crear peligro con el lanzamiento de un libre directo.
Tras los primeros veinte minutos los turcos se hicieron con el control del choque y tuvieron en muchos momentos a los tetracampeones del mundo contra las cuerdas. Marcos tuvo que intervenir en más de una ocasión aunque la «canarinha» continuó creando peligro a la contra, aprovechando la velocidad de Ronaldo. Y cuando parecía que se llegaría al descanso con el empate en el marcador, Hasan Sas, tras un pase de Basturk, se sacó un zurdazo que batió a Marcos sin ninguna posibilidad para el cancerbero brasileño.
Con el recuerdo de lo que hizo Senegal ante Francia muy vivo, los brasileños saltaron al césped en la segunda parte, aunque tan sólo tardaron nueve minutos en volver a poner las cosas como estaban. Ronaldo marcó el tanto del empate tras un preciso centro del barcelonista Rivaldo. El partido entró en una fase loca, con oportunidades para ambos conjuntos y sin que ninguna de las dos escuadras impusiera un total dominio. Los dos técnicos se decidieron a regenerar a sus hombres de ataque y si Scolari dio entrada a Denilson y Luizao, el entrenador turco hizo lo propio con Mansiz que sustituyó a Hakan Sukur.
El desenlace del encuentro llegó con los últimos cinco minutos donde Turquía se quedó con dos hombres menos, primero por la expulsión de Alpay, y ya en inferioridad en el marcador por la doble amarilla que vio Hakan Unsal. El encargado de sentenciar el choque fue Rivaldo con el lanzamiento de un penalty cometido sobre Luizao. Brasil se llevó los tres puntos, no sin sufrir, mientras que los turcos se quedaron con la sensación de merecer mejor premio.