Cuando Scolari estaba preocupado por la ausencia del nuevo convocado, se enteró que sucedió algo inexplicable. Ricardinho, quien reemplazará al lesionado Emerson, aterrizó en la ciudad japonesa de Nakata cuando lo tendría que haber hecho en la coreana de Ulsan según informó la Confederación Brasileña de Fútbol.
El presidente de la delegación brasileña en la competencia mundial manifestó que el aterrizaje forzoso se produjo debido a las malas condiciones climáticas que no permitieron hacerlo primero en Busan y luego en Daegu, ambas ciudades surcoreanas. Hasta el momento no saben cuando el jugador del Corinthians se unirá a sus compañeros que, después de la victoria frente a Turquía, ya se están preparando para enfrentarse a China y asegurar la clasificación para octavos de final.