Corea ha sido durante muchos años, el estandarte del fútbol del extremo oriente. Todo un clásico de las fases finales de los mundiales donde siempre todo era querer y no poder. Pero en la actualidad y precisamente cuando otras selecciones como Japón o China buscan arrebatarle esa fama, los coreanos contarán con la ventaja de jugar en casa para pasar por primera vez de la primera ronda.
Aunque quizá el equipo no es el más potente de los últimos años. Atrás quedaron los tiempos de Cha-Bum-kun (de ingrato recuerdo para los seguidores del Espanyol por su actuación con el Bayer Leverkusen), o ‘Caballo loco’ Kim Yoo Sung, famoso por su velocidad. Ahora el relevo está en manos de jugadores como Hong Myung-bo, Yoo Sang-chul y en ataque, Seol Ki-hyun, que milita en el Anderlecht belga.
Seol fue fichado por el Anderlecht después de jugar para el Amberes. Poco a poco se ha ganado la confianza y la admiración de su técnico y el público, que disfrutó con el hat-trick que Seol logró para dar a su equipo la Copa de Bélgica ante el Westerlo.
Los coreanos han depositado su confianza en un técnico experimentado y solvente como Guus Hiddink. El holandés siempre ha apostado en sus equipos por el juego vistoso y de ataque, aunque siempre se lo había permitido la entidad de los clubes a los que dirigió: PSV, Valencia, Real Madrid, Betis y la selección holandesa. En su palmarés cuenta con una copa de Europa, 4 ligas holandesas, 3 copas holandesas y una intercontinental. Ahora afronta el reto de entrenar a una selección moseta y en un país desconocido para él hasta que se hizo cargo de Corea, en el año 2000.