Corea del Sur y el combinado de China disputaron un nuevo amistoso previo a la cita mundialista de Japón y Corea con un resultado de empare sin goles en un choque que tuvo lugar en el estadio Munhak de Incheon.
El encuentro fue una buena oportunidad para sondear las posibilidades chinas de cara a la competición mundial que se avecina, y ciertamente los chinos no defraudaron. Por su parte, Corea del Sur presentó en su alineación seis jugadores que no habían intervenido en el reciente amistoso contra Costa Rica, y es que el técnico holandés Guus Hiddink todavía está probando a sus hombres de cara a la cita mundialista de este verano.
Las lesiones obligaron a los dos equipos a arreglárselas sin sus principales delanteros, el surcoreano Sun-hong Hwang y el chino Hao Haidong. El combinado de China aprovechó mejor las jugadas a balón parado, especialmente gracias a su poderío en el juego aéreo, siendo Su Maozhen el jugador más peligroso para los hombres de Milutinovic. Corea del Sur fue sencillamente incapaz de imponerse durante la primera mitad, y como jugada peligrosa digna de mención sólo gozó de una en el minuto 35, que Eul-yong Lee acabó pifiando.
En la segunda mitad, los surcoreanos saltaron al terreno con más ambición y, por medio de una presión intensa, pusieron al equipo chino contra las cuerdas. Y es que el tridente inventado por Hiddink para estos segundos 45 minutos con Sang-chul Yoo, Chun-soo Lee y Tae-uk Choi, no dio el fruto esperado.
Aún así, Corea del Sur tuvo una magnífica ocasión de marcar en el minuto 67 al enganchar Ki-hyeon Seol un centro de Young-pyo Lee, pero le falló la puntería. Los chinos no disfrutaron de muchas oportunidades, pero todo el mundo pudo comprobar su gran potencia física; lo cual permite sospechar que será peligroso desestimarlos en lo que será su primera aparición en un Mundial.