La selección alemana se ha convertido en primer finalista del Mundial tras imponerse por un gol a cero Corea del Sud. El gol de los alemanes llegó en el minuto 75 después que Ballack aprovechase un rechace del portero coreano Lee Won provocado por un disparo del mismo jugador.
El peso del partido lo llevó Alemania aunque sin un dominio claro, ante una selección coreana que dispuso las mismas armas que derrotaron a Portugal, Italia y España: una gran presión defensiva y un juego ofensivo alegre.
Pero esta vez se encontró ante un rival muy bien posicionado en el campo y que además no renunció en ningún momento al ataque. Más bien al contrario, el equipo alemán dispuso de más ocasiones que Corea y también tuvo más control de balón que en otros partidos.
La polémica desatada por la actuación de los árbitros en los partidos de Corea no fue tal en este partido. El árbitro Urs Meier tuvo una actuación excelente y no perjudicó ni benefició a ningún equipo.
De esta forma Alemania disputará su séptima final en un Mundial y Corea, pese a la ayudas arbitrales, cierra una brillante actuación en su Mundial.