Eslovenia, país creado en 1991 tras la desmembración de Yugoslavia, rompió todos los pronósticos al clasificarse para el Mundial 2002. Gran parte del éxito debe otorgarse al entrenador, Srecko Katanec, al que ya se le empieza a considerar un héroe para los dos millones de habitantes de su país.
Pero su evolución no se ha quedado en conseguir el pase para la última fase del Mundial si no que, además, Eslovenia ha conseguido colocarse en al puesto 26 de la Clasificación mundial, 100 puestos más que en 1993. Las posibilidades eslovenas dependen bastante de la actuación del mediapunta Zlatko Zahovic. Pero no sólo por su juego ya que el jugador es famoso por su temperamento que en alguna ocasión le ha supuesto quedarse en el banquillo.