Los actuales campeones de Europa y del mundo disiparon las dudas que se habían asomado en los últimos partidos y derrotaron en un partido amistoso al combinado de Escocia por 5-0.
Roger Lemerre solucionó la baja de Robert Pires colocando a Thierry Henry en la banda izquierda, por donde normalmente juega el lesionado jugador del Arsenal, con Trezeguet en punta y el madridista Zinedine Zidane de enganche.
El partido empezó de forma rara, con una imprecisión del meta Barthez que apunto estuvo de convertirse en un gran susto para los «bleus». Pero le bastaron diez minutos a los franceses para controlar la situación. Los que tardó Zidane en agarrar una volea desde la medular del área e introducir el balón en las mallas escocesas.
A partir de este momento el dominio ya pasó a ser claramente local, los franceses desbordaban por las bandas y se aprovecharon de la lentitud de los dos centrales visitantes para acabar la primera parte con el 4-0 en el marcador. Dos goles del jugador de la Juventus, Trezeguet, y otro de Henry apuntillaron un partido que prácticamente murió en los primeros cuarenta y cinco minutos.
En la segunda parte, el esperado carrusel de cambios típico de un amistoso distorsionó la concentración de Francia, pero permitió a Lemerre, como es habitual en estos casos, probar varios jugadores pensando ya en la cita mundialista del próximo verano. Marlet, en una jugada aislada anotó el definitivo quinto tanto para su equipo.