Francia debuta con una amarga derrota ante Senegal
Senegal, que debutaba por vez primera en esta Copa del Mundo, ha dado la gran campanada al derrotar a la actual campeona (0-1), Francia, en el choque inaugural de esta gran cita futbolística.
Los hombres de Roger Lemerre acabaron notando en exceso la baja de Zinedine Zidane aunque eso no debe servir de excusa para reconocer los méritos de un combinado africano que seguirá dando que hablar en esta competición. de momento, todo el país senegalés baila al ritmo del histórico tanto de Bouba Diop.
Roger Lemerre se decidió por Djorkaeff para sustituir al «insustituible» Zinedine Zidane. Los actuales campeones del Mundo salieron algo descolados sobre el terreno de juego, todo lo contrario que Senegal, a quien no se le notó en absoluto que esta fuera la primera vez que disputan un choque de la fase final de un Mundial. La verdad es que los hombres de Bruno Metsu jugaron con descaro desde el primer minuto, sin tener en cuanta que se enfrentaban a la actual campeona de Europa y del mundo.
Los africanos utilizaron el contragolpe como principal arma para sorprender a su rival y la verdad es que se acabaron descubriendo ante todo el mundo, especialmente los hombres más avanzados, Diouf, Fadiga y Bouba Diop que deleitaron a los presentes con su juego de toque, control y velocidad. Los franceses fueron, no obstante, los primeros en realizar una aviso serio, con un remate del jugador de la Juventus, Trezeguet, que fue a para al poste.
Los senegaleses, lejos de arrugarse, continuaron buscando lo que pocos minutos después lograban, batir la meta de Barthez con un tanto afortunado de Bouba Diop después de una jugada extraña que se produjo en el área francesa y que el meta del Manchester no supo desbaratar. El gol hundió moralmente a los franceses que llegaron al descanso sin demostrar nada de lo que sí han hecho en los últimos años.
Tras los segundos cuarenta y cinco minutos, Lemerre decidió dar entrada a Dugarry por Djorkaeff, buscando una mayor presencia ofensiva que le permitiera dar la vuelta al partido. Y oportunidades no le faltaron. La dupla Trezeguet-Henry fue lo mejor de los «bleus5 que notaron en exceso la baja de un hombre capaz de abrir espacios en la poblada y bien situada zaga africana. Las internadas de Henry, que envió un balón en el travesaño a falta de veinte minutos para el final, no fueron suficientes para los galos, que veían como los hombres de Metsu aprovechaban los contraataques para ponerles continuamente en estado de sitio.
El recital de Diouf de la primera mitad fue relevado en la segunda por la autoridad de la zaga senegalesa, capitaneada por Cissé y que abortaba una y otra vez las acciones desesperadas de los de Lemerre en los últimos instantes. Un cabezazo de Desailly ,un disparo de Leboeuf y otro de Henry, fueron los únicos argumentos de los franceses para intentar, al menos, sacar un punto. No fue posible, cara y cruz en el Estadio de la Copa del Mundo de Seúl donde Senegal se mostró ante todo el mundo de la mejor forma posible, doblegando a lo que hasta ahora parecía un combinado casi invencible.