Aunque para algunos todavía pueda ser una pesadilla difícil de creer, este martes se consumó lo que va en camino de convertirse en la principal sorpresa de este Mundial. La actual campeona, Francia, no estará en octavos de final después de perder ante Dinamarca por 2-0. Pero eso no es lo peor, los hombres de Roger Lemerre, que esta vez sí pudieron contar con Zinedine Zidane, se marchan para casa de la forma más humillante posible, sin tan siquiera haber ganado un partido en un grupo a priori bastante asequible. Y es que Japón y Corea se quedaron incluso sin cantar un sólo tanto de los «bleus» Que triste.
Francia tiene desde este 11 de junio del 2002 el placer de entrar también en la historia más trsite de los mundiales de fútbol. Tocó la gloria hace cuatro años en su propia tierra, derrotando a la final a la selección brasileña y ahora está a punto de alcanzar la más horrorosa de sus pesadillas. Tan sólo dos selecciones que habían ganado el Mundial el año anterior habían quedado fuera a las primeras de cambio. Fueron Italia en el 50 y Brasil en el 66. Los hombres de Lemerre han marcado ahora un nuevo precedente, 2002, y la forma más paupérrima posible, sin ganar un sólo partido (perdieron ante Senegal y Dinamarca y empataron ante Uruguay) y no logrando ni un sólo tanto.
Este martes tenía que hacer todo lo que no se le vio en los partidos anteriores. La única manera de seguir vivos no era otra que ganando por dos goles al combinado de Dinamarca que también se jugaba su clasificación. Esta vez podían contar con el madridista Zidane en sus filas. Pero la presencia del crack, que se marcha habiendo disputado tan sólo un choque, no ha servido para nada. Los daneses se adelantaron ya en la primera mitad gracias a un tanto de Rommedahl que se aprovechó de un buen pase de Tofting para batir de primera a Barthez.
Era sólo el inicio de la tragedia. El partido estaba ya prácticamente perdido y quedaban 70 minutos de sufrimiento con un final que ya hace días que se está esperando en todo el país, un desastre. Lejos de lavar su imagen, los hombres de Lemerre acabaron el choque perdiendo, por un tanto más, el conseguido en la segunda parte por el jugador del Feyenoord Tomasson que incineraba cualquier atisbo de esperanza entre los «bleus». En los últimos minutos Trezeguet se desquiciaba sólo viendo como el balón no quería entrar ni para salvar el honor de un equipo que deberá paliar sus miserias con un nuevo proyecto. Y sino, tiempo.
Por su parte Dinamarca tiene un motivo más para sonreír además de su exitosa clasificación como primeros de grupo. Desde el 1984, siempre que daneses y franceses se han enfrentado en competiciones internacionales, el que ha salido vencedor se ha hecho con el título final. De seguir con la estadística...y es que en esto del fútbol ya nadie es favorito, y sino que le pregunten a Zidane y los suyos.