La selección española consiguió el objetivo que buscaba y se clasificó como primera de su grupo tras derrotar al combinado de Suráfrica por 3-2. Los hombres de José Antonio Camacho sufrieron más de lo previsto ante un equipo africano que no dio nunca el encuentro por perdido y que remontó el resultado en dos ocasiones. Al final, los españoles se medirán a Irlanda el próximo domingo, equipo que acabó la primera fase como segundo de su grupo.
Hasta siete cambios realizó el seleccionador nacional para este choque ante el conjunto africano donde los dos equipos se jugaban la primera plaza de grupo y, en el caso de los surafricanos, hasta la clasificación para los octavos de final que finalmente no han podido consumar. Curro Torres, Helguera, Romero, Xavi, Mendieta, Albelda y Joaquín fueron las caras nuevas de la selección en el once titular con respecto a los otros dos choques que habían disputado hasta el momento.
Y la jugada no se ha salido del todo mal a Camacho que vio como la selección posee banda derecha, cuyo dueño indiscutible parece ser el bético Joaquín, aunque pudo comprobar como el equipo continúa sufriendo algunas lagunas defensivas que le han costado algún que otro disgusto. Precisamente un clamoroso fallo del meta africano propició el primer tanto de los españoles, gracias a la picardía de un Raúl que sólo tuvo que empujar el balón.
España cargó todo el juego ofensivo desde la banda derecha donde Joaquín era el dueño absoluto y desbordaba una y otra vez. Con el dominio de los españoles llegó el tanto de los africanos en un fallo de marcaje de Nadal que fue aprovechado por McCarthy para poner el 1-1 en el marcador. Los hombres de Camacho pudieron salvar la situación con un tanto psicológico de Mendieta a falta de un minuto del descanso y gracias al lanzamiento de un tiro libre que se coló en la meta africana.
La segunda mita se inició con el segundo gol de los «bafana bafana», obra del jugador del Leeds, Radebe, tras rematar de cabeza un córner. Poco les duró la alegría a los surafricanos que veían como tres minutos más tarde Raúl les colaba un nuevo gol al cabecear el fondo de la red un espléndido centro de Mendieta.El marcador ya no se iba a mover más y los africanos veían como llegaban malas noticias desde el otro partido del grupo ya que la victoria de Paraguay les acabó sentenciando a abandonar el Mundial. Estuvieron 83 minutos clasificados pero al final el tanto final de los guaraníes les dejó fuera de la competición.
Por su parte, la selección española demostró una vez más que es una de las candidatas para lograr el título este año. Cuenta sus partidos por victorias y tiene una media de tres tantos por enfrentamiento. Con las dos principales favoritas fuera de combate, Argentina y Francia, nadie se resiste a soñar ya en hacer algo grande en esta cita asiática. Por el momento, eliminar a la selección de Irlanda en los octavos de final. Un equipo que también ha demostrado un buen nivel en lo que va de Mundial.