Bélgica necesitaba una victoria para dejar a Rusia en la cuneta y clasificarse para los octavos de final de este Mundial y cumplió con su cometido a la perfección. Los hombres de Robert Waseige se impusieron a los rusos por 3-2 y obtuvieron, de esta forma, la segunda plaza del grupo por lo que se medirán en la siguiente fase a Brasil. La otra cara de la moneda la encontramos en la selección rusa, que tras los incidentes protagonizados la semana pasada por los aficionados del país por la derrota ante Japón, ve ahora como se acaba su participación en este Mundial tras perder ante el combinado belga.
De hecho, los belgas habían logrado provisionalmente su obtuvo pronto, muy pronto. Los hombres de Waseige ya ganaban a los cuatro minutos gracias a un tanto del jugador del Standard de Lieja, Walem, tras ejecutar de forma magistral un tiro libre. Este tanto de los «diablos rojos» hizo que el partido ganara en intensidad y ritmo, ya que los ruso empezaron a estirarse desde el principio en busca del gol que les volviera a meter dentro de la competición.
Aún así, eran los belgas los que gozaban de las principales ocasiones de peligro, y Mpenza estuvo en dos ocasiones a punto de meter el 2-0 en el marcador. Los belgas estaban muy bien posicionados sobre el terreno de juego y apenas cometían errores, mientras que el técnico ruso, Romantsev, se vio obligado a hacer el primer cambio y dar entrada a Sychev. Verheyen tuvo a falta de un minuto para llegar al descanso la oportunidad de sentenciar, aunque su disparo se marchó fuera por poco.
Las cosas no cambiaron mucho en este segundo periodo. Bélgica salió con la misma mentalidad mientras que Rusia intentaba estirarse como podía. Y al final logró empatar el encuentro con un tanto de Bestchastnyhk al recoger un rechace de su compañero Sychev. Sin duda, el gol sí desconcentró a los hombres de Waseige que pasaron durante bastantes minutos por un desconcierto total. Tras 15 minutos de pájara, los belgas empezaron de nuevo a crear peligro sobre la meta rusa y obtuvieron la recompensa en el 77 gracias al remate de Sonck en la salida de un córner. Wilmots sentenció cuatro minutos más tarde con un nuevo tanto y ya de nada serviría el gol final de Sychev, que no pudo evitar la eliminación rusa.
Los belgas, como segundos del Grupo H, se jugarán ahora el pase a los cuartos de final nada más y nada menos ante la tetracampeona Brasil que logró el primer puesto de su grupo. Rusia, por su parte, acaba su participación con una nueva decepción y extremando las medidas de seguridad en el país para evitar que se repitan los incidentes de la pasada semana.