Dinamarca e Inglaterra se miden este sábado en el partido más interesante de estos octavos de final en el que podríamos denominar el Mundial de las sorpresas tras la eliminación a las primeras de cambio de selecciones, a priori favoritas, como Argentina, Portugal o Francia, la actual campeona. Sin hacer mucho ruido, y después de 12 años tras la consecución de la Eurocopa, la nueva Dinamarca de Morten Olsen camina fuerte por esta competición y ha terminado la fase como primera de su grupo, el A, integrado por duros rivales como Uruguay, Francia y Senegal.
Con su triunfo ante los charrúas y el empate ante los sorprendentes africanos, Dinamarca llegó al último partido ante Francia con muchas opciones y ante los vigentes campeones dejó muestras de su gran fútbol y se clasificó para octavos. Los daneses afrontan el choque con algunas dudas por lesión y la baja de Christian Poulsen, sancionado. El delantero Jon Dahl Tomasson, el centrocampista Stig Tofting y el defensa Rene Henriksen no se han ejercitado al mismo ritmo que sus compañeros debido a problemas físicos, aunque es posible que todos jueguen pese a no estar al cien por cien, dada la trascendencia del encuentro.
Inglaterra no tuvo una clasificación tan plácida como sus compatriotas. Encuadra en el denominado «grupo de la muerte», la victoria por la mínima ante Argentina resultó determinante para los hombres de Eriksson, que cosecharon sendos empates ante los equipos de Suecia y Nigeria. Sólo dos goles en tres partidos, uno de penalti dudoso y otro a la salida de un córner del central Sol Campbell, parecen un pobre bagaje para un equipo que ha rentabilizado al máximo sus ocasiones, pero que no podrá llegar muy lejos si no mejora su juego, salvo que la buena suerte siga de su lado.
Eriksson es probable que alinee el mismo once que empató (0-0) con Nigeria, y que jugó la mayor parte del encuentro ante Argentina, esto es, con Trevor Sinclair en la banda izquierda junto a la tripleta del Manchester Beckham, Butt, Scholes y sin Owen Hargreaves, que se lesionó de forma fortuita ante la «albiceleste» y aún no se ha recuperado.