España buscará ante Paraguay una victoria que le de el billete matemático para los octavos de final. El equipo de José Antonio Camacho se enfrenta a una selección de mal recuerdo en al anterior Mundial de Francia 98, donde España no pudo pasar de la primera fase.
El partido estará cargado de tensión tras las provocaciones del portero paraguayo José Luis Chilavert, en las que aseguraba que España no era una de las favoritas y que le marcaría dos goles a España.
Sin embargo, la selección española ha preparado el partido con tranquilidad y con moral tras su debut victorioso ante Eslovenia, 52 años después del último triunfo en el primer encuentro de un Mundial. Camacho confiará en el mismo bloque aunque podría dar entrada a Morientes por Diego Tristán, que arrastra molestias en un tobillo.
Por su parte, Paraguay afronta el partido con la necesidad de puntuar para seguir viva en la competición y con las dudas de Carlos Paredes y Jorge Cardozo, con pequeños problemas musculares. En el caso de que no puedan jugar, sus sustitutos serían Diego Gavilán y Jorge Campos.