Corea del Sur, clasificada directamente para la cita mundialista por su condición de país organizador, inicia su andadura por el torneo midiéndose al combinado de Polonia en un choque correspondiente al Grupo D en el que el principal favorito es Portugal. A pesar del ambiente de euforia que rodea al combinado coreano ante las posibilidades del equipo en esta competición, el entrenador holandés de la selección, Guus Hiddink, que ha dirigido a la de su propio país y clubes como el Real Madrid, no quiere lanzar las campanas al vuelo y se muestra más realista:«No estamos entre los primeros cuarenta de la clasificación de países de la FIFA y los otros integrantes del grupo están delante nuestro».
El co-anfitrión se medirá pues a un conjunto polaco que fue primero de su grupo eliminatorio europeo, en el que se midió a rivales como Ucrania, Bielorrusia, Noruega o Gales, y con unos seguidores que anhelan que su equipo se convierta en una de las revelaciones de este Mundial. Por otra parte, Polonia tiene muchas razones para sentirse confiada acerca de sus posibilidades de entrar en la lista de los dieciséis candidatos al título en la que supone su sexta participación en una fase final de la Copa del mundo.