Las selecciones de Camerún y de Alemania se juegan este martes en el Shizuoka Stadium nada menos que su pase para los octavos de final de la Copa del Mundo. El que gane se garantiza una plaza en la siguiente fase mientras que una derrota se puede acabar pagando muy caro. Ambos equipos comparten, con 4 puntos, el liderazgo de un grupo donde aún no hay nada decidido aunque el vencedor de este partido sabe que además de pasar a octavos, se convertiría en primero del grupo E, pero de empatar podrían estar los dos clasificados, si Irlanda pierde o empata a Arabia Saudí, eliminada ya de la competición.
Camerún, que no pasó del empate ante Irlanda y ganó por la mínima a Arabia Saudí, quiere demostrar que este es el Mundial de los conjuntos africanos. El técnico Winfried Schafer podrá contar al final con el capitán del equipo, Rigobert Song, que sufrió una elongación de ligamento en el tobillo derecho de la que se está recuperando, pero forzará su presencia porque su participación es clave para el esquema del juego africano.
Por su parte, el combinado de Rudi Voeller, que ya anunciado que seguirá al frente de la «Mannschaft» de no conseguir el pase a la siguiente ronda, se la juega ante los africanos en un partido clave para los teutones. Michael Ballack seguirá siendo el jugador más seguido de la selección teutona, pero muchas de las miradas ya no será para el centrocampista del Bayern de Múnich sino que se irán al máximo goleador de la competición, su compañero Miroslav Klose. El técnico alemán también podrá contar finalmente con el defensa Christoph Metzelder, que se lesionó en el tobillo derecho en el partido ante Irlanda, pero se ha unido ya a los entrenamientos con el resto de la plantilla.