El «zar» de Rusia, Alexander Mostovoi, será el cerebro de su selección en el debut mundialista ante la débil Túnez tras haberse recuperado a tiempo de unas molestias en la cadera que le habían mantenido como duda de última hora.
Rusia parte como clara favorita del Grupo H junto a Bélgica en su regreso a una cita mundialista tras ocho años de ausencia, después de no clasificarse en 1998. El seleccionador ruso, Oleg Romatsev, tiene como objetivo llegar a los octavos de final, ya que ha anunciado que en caso de no lograrlo abandonará su actual cargo.
La base de la selección rusa la forman tres jugadores que militan en la liga española, Mostovoi, Karpin y Onopko, que por su veteranía tienen su última oportunidad de hacer un buen papel en un Mundial.
Por su parte, Túnez llega a esta cita en una crisis profunda de resultados y no conoce la victoria en partido oficial desde el pasado mes de diciembre. Además, una de las estrellas del equipo, Oussama Sellemi, ha estado buena parte de la temporada lesionado mientras que el guardameta Chokri El Uaer se ha retirado y el jugador Skander Suyah ha sido sancionado por dopaje.