Una de las dos selecciones organizadoras de la Copa del Mundo, Japón participará por segunda vez consecutiva en un mundial, tras disputar el de Francia’98.En Francia los nipones pecaron de novatos y se lo tomaron como una simple preparación para la cita que realmente les importa, su mundial. En el 98 perdieron los tres partidos que disputaron, dando una pobre impresión.
Como organizadora del mundial, los hombres del Imperio del Sol Naciente, han accedido directamente al mundial sin tener que jugar ninguna fase de clasificación.
El entrenador que entrenará a los japoneses durante el mundial será el francés Philippe Troussier, que se hizo cargo de la selección después del fracaso en Francia. Troussier ya dirigió anteriormente a las selecciones de Nigeria y Burkina Fasso. El Francés tiene la misión de conjuntar y enseñar a unos futbolistas jóvenes de un país donde el fútbol es un deporte joven, pero creciente gracias a la creación de la Liga Profesional Japonesa, que mueve muchos millones de yenes gracias a la aportación de las grandes multinacionales del país.
Gracias a la explosión del fútbol en Japón, la selección se podrá beneficiar de la experiencia que habrán adquirido algunos jugadores como Nakata i Nishizawa, que en estos últimos años han ido a probar suerte en clubes internacionales. El problema es que algunos de estos jugadores han sido fichajes de “marketing” debido al gran potencial del mercado japonés.
Troussier juega con 3 centrales y 2 carrileros en defensa, 3 centrocampistas en línea y dos delanteros, apostando por un juego de contención en que les es difícil meter goles , pero también encajarlos. El combinado Nipón jugará con un arma de doble filo en este mundial, por el lado positivo, tendrán el apoyo de los enfervorizados seguidores japones en los estadios y la gran ilusión que se vive en las calles del país. Aunque por el lado negativo está que estos aspectos positivos se pueden volver en contra de ellos, transformándose en una presión desmesurada para jugadores tan jóvenes como los japoneses,
Japón intentará ofrecer una buena imagen ante su público y ganar algún partido, pasar a octavos es todo un sueño para ellos. El combinado japonés se enfrentará en el grupo H a partir del 4 de Junio a Bélgica, Rusia y Túnez.