Japón y Costa Rica empataron a un gol en un amistoso previo a la cita del Mundial 2002. El combinado costarricense dio una gran imagen en Yokohama donde pudo llevarse la victoria final aunque acabó fallando un penalti que le condenó al empate.
A pesar de la ausencia de la gran figura del combinado costarricense, el delantero del Manchester City, Paulo Wanchope, los hombres de Alexander Guimaraes salieron airosos del enfrentamiento ante los japoneses. El primer periodo se caracterizó por la lucha en la medular, pero con escasas aproximaciones de gol y algo de aburrimiento, y en el segundo el juego estuvo mucho más vivo y el espectáculo fue bastante mejor.
Japón tuvo que esperar hasta el minuto 69 para inaugurar el electrónico con un tanto de Takahiro Myojin, pero los costarricenses no se rindieron y tuvo que ser un jugador que había comenzado el partido en el banquillo como Winston Parks y que había reemplazado a Rolando Fonseca el que estableciera poco después (m.76) la igualada que a la postre fue definitiva.