Portugal tiene ante sí un panorama inusual en su historia. Por primera vez desde hace muchos años, el equipo luso se presenta como una alternativa real a la consecución del título. La denominada ‘generación de oro’, liderada por Luis Figo, está llamada a emular aquella que consiguiera el tercer puesto en el mundial de Inglaterra 66. Una selección ‘cosecha del 89’, año en el que la selección juvenil portuguesa se proclamaba campeona del mundo con muchos componentes de la absoluta actual.
El tope de esta generación está aún por ver. La cima hasta ahora la conocieron en la última eurocopa del 2000, donde sólo la mala suerte y la todopoderosa Francia impidieron a los ibéricos llegar a la final. Allí Portugal mostró sus mejores argumentos: los goles de Joao Pinto y Nuno Gomes, la calidad en el centro del campo con Rui Costa y Sergio Conceiçao, la consistencia en defensa y en la portería con Vítor Bahía y sobre todo la aportación de Luis Figo.
El 7 del Madrid lleva años demostrando que es el dueño de la banda derecha, desde que Johan Cruyff lo colocara en esa posición en el Barcelona y un auténtico líder. En Portugal sus noticias son noticia de portada y su personalidad va más allá de lo estrictamente futbolístico, hecho que sin embargo no ha afectado a su personalidad modesta y tranquila, celoso siempre con su vida privada Uno de los mejores futbolistas del planeta por su habilidad, manejo del balón y facilidad cara al gol.
Portugal ha logrado clasificarse para la fase final del Mundial tras quedar líder de su grupo de clasificación, en el que estaban Irlanda, Holanda, Estonia, Chipre y Andorra. Los lusos se mostraron muy superiores a sus rivales y dejaron fuera a la potente selección ‘orange’. En Corea y Japón, Portugal es clara favorita para liderar el grupo D, donde está emparejada con Corea, Polonia y Estados Unidos.
El seleccionador António Oliveira goza de un gran prestigio en su país, pero no ha podido demostrar su valía en clubes extranjeros. Antes de hacerse cargo de la selecçao, entrenó exitosamente al FC Porto, con el que consiguió dos ligas y una copa de Portugal antes de probar fortuna en el Betis, donde fue cesado antes de empezar la temporada por problemas con el presidente. Se hizo cargo de la selección el año 2000, dirigiendo el brillante papel de Portugal en la Eurocopa y consiguiendo posteriormente la clasificación para el Mundial 2002.