El Comité de Disciplina de la FIFA ya ha hecho públicas las penalizaciones que recibirán algunos jugadores cuando se concluya el Mundial de Corea y Japón. Según la resolución de la FIFA, al menos nueve jugadores se perderán el primer partido que su selección juegue después del Mundial, como consecuencia de acciones antirreglamentarias realizadas a lo largo de la competición.
Joao Pinto es el que se ha llevado la peor parte de la decisión que ha tomado el máximo órgano disciplinario de la FIFA. Éste le ha suspendido indefinidamente a la espera de determinar el castigo por su puñetazo al árbitro argentino Sánchez en el partido que disputaron Portugal y Corea del Sur el pasado catorce de junio, en la primera fase del Mundial.
El jugador portugués no podrá volver a jugar, de momento, hasta que el Comité de Disciplina de la FIFA determine concretamente el castigo que le impondrán, pero de bien seguro que su carrera como internacional se verá gravemente perjudicada.
Al mexicano Rafael Márquez le han caído cuatro partidos de sanción por la agresión que en este caso se produjo sobre el jugador estadounidense, Cobi Jones, en el partido en el que Estados Unidos se clasificó para cuartos, el día 17 de junio.
Se perderán los dos próximos partidos que dispute su selección, el argentino Claudio Caniggia, el chino Joayi Shao y el paraguayo Roberto Acuña. Con sólo un partido de sanción están el camerunés Patrick Suffo, el italiano Francesco Totti, el portugués Beto y el esloveno Nastja Ceh.
El dinero que va a recaudar la FIFA gracias a las sanciones sobre estos jugadores asciende a 36.000 francos suizos, unos 24.320 dólares.