El equipo ruso participará en su segundo mundial después de la separación la U.R.S.S en 1991. Su primer mundial como país independiente fue en Estados Unidos’94. En Francia’98 no se clasificaron y para esta Copa del Mundo han conseguido la clasificación después de ganar 7 partidos, empatar 2 y tan sólo perder 1. Quedaron primeros de grupo por delante de Eslovenia encajando sólo 5 goles en los 10 partidos.
El entrenador del combinado soviético es el Ruso Oleg Romantsev, que también es el técnico del Spartak de Moscú. Romantsev hace que el fuerte del equipo sea una férrea defensa que consigue gracias a la gran disciplina que impone a sus hombres.
Todos los equipos que dirige Romantsev se basan en una gran disciplina que hizo grande a los deportistas de los antiguos regímenes de Europa del Este. El entrenador del combinado ruso utiliza un sistema 4-4-2 donde los 4 hombres del centro del campo se colocan en línea, con dos jugadore bien abiertos en banda, un pivote defensivo y un pivote con más vocación atacante.
En el once tipo utilizado por Romantsev, la portería la ocupa el guardameta del Lokomotiv de Moscú, Ruslan Nigmatullin. Los 4 hombres de defensa todavía nadie tiene un lugar fijo, aunque parece claro que entre Onopko, Chugainov y Nikiforov se repartirán 2 de las 3 plazas de centrales. En el centro del campo las cosas estan más claras, los célticos Karpin y Mostovoi; el realista Kokhlov y el jugador del Oporto Alenitchev seguramente ocuparán las 4 posiciones. En la delantera las cosas están como en el medio campo, la ocupan los jugadores del Spartak Bestchastnyk y Titov.
Con estas premisas, los futbolistas de la República Rusa intentarán en Corea y Japón superar la pobre actuación que tuvieron en Estados Unidos 94 donde no pasaron de la primera fase. Para superar la primera fase en este mundial los rusos están encuadrados a priori en un grupo fácil, el H, que tiene sede en Japón e integrantes a los organizadores, Japón, a Bélgica y a Túnez.