Desde el mundial de Italia 90, con el brillante papel de la selección de Camerún y la posterior incursión de Nigeria en el panorama futbolístico mundial, ya nadie subestima a los equipos africanos. Pero cuando parecia que la nomina de selecciones del continente negro quedaba restringida a estas potencias y a las tradicionales selecciones norteafricanas, una joven y sorprendente selección de Senegal ha logrado clasificarse para la fase final de un Mundial por primera vez en su historia.
Senegal será en Corea lo que Jamaica fue en el Mundial 98: La novedad, el aire fresco y el centro de las miradas de todo aficionado al fútbol que estarán pendientes del partido inaugural que los africanos disputarán ante Francia, país en el que militan la mayoría de jugadores senegaleses.
Y precisamente en Lens disfrutan con el juego y los goles de Elhadji Diouf. Con sólo 21 años, la responsabilidad en ataque de Senegal pasa por las botas de este jugador al que no le asustan los retos: en la fase de clasificación, 9 de los 14 goles de Senegal llevan la firma de Diouf. Rápido, habilidoso, buen lanzador de faltas y sobre todo, un depredador del área, aunque al igual que otros compañeros de selección, algo individualista e indisciplinado.
Pese a que el germen de esta selección lo puso el alemán Peter Schnittger, el técnico actual es el francés Bruno Metsu. Parece ser que el carácter del galo se ha amoldado más a la actitud de alguno de sus futbolistas, amantes de la fiesta fuera de los terrenos de juego, algo por lo que Schnittger no estaba dispuesto a pasar. Sea como sea, los mejores resultados se han obtenido a partir de esta ‘mano blanda’ de Metsu.