El guardameta de la selección española, Iker Casillas, ha vuelto a mostrar públicamente su agradecimiento a José Antonio Camacho y ha manifestado que llegó un momento en que «temió» por su presencia en el Mundial.
Según ha admitido el meta madridista, «el club es el trampolín para el Mundial y, si no juegas, está difícil. Pensé que no estaría aquí». Y es que el portero más joven de los que acuden a la cita mundialista ha pasado en pocos días de una crítica situación a estar en lo más alto. De la suplencia en el Madrid a la más que presumible titularidad con España, pasando por una heroica actuación en la final de la Liga de Campeones.
Para Casillas esto no es más que la recompensa al trabajo bien hecho:«El fútbol ha sido justo conmigo. Santi (Cañizares) ha tenido mala suerte. ?Cosas del destino? Para mí, éstas son oportunidades que se presentan y hay que aprovechar».
A pesar que su presencia en el once inicial es más que cantada, para el joven guardameta ha reconocido no sentirse el portero titular de la selección:«Ni ahora me siento titular ni antes me sentía suplente. Los compañeros que están aquí también luchan por un puesto como todos. No sabemos los defensas, centrocampistas, delanteros ni porteros que jugarán, eso es cosa de Camacho».