España ha quedado eliminada de manera totalmente injusta del Mundial de Corea y Japón, después de caer frente a la selección anfitriona, Corea, en los penaltis. Dos goles anulados, un palo de Morientes y unos cuantos fuera de juego señalados por el árbitro asistente, han deshecho las aspiraciones españolas en este Mundial.
Igual que Italia, España ha caído por culpa de errores arbitrales muy graves que siempre han favorecido al equipo Coreano. Después de los 90 minutos sin goles, y los treinta de la prórroga, se ha llegado a los penaltis. El tiro fallado por Joaquín y el tanto de los coreanos, que no ha podido evitar Iker, ha provocado que los españoles deban volver a casa antes de lo que todos esperaban.
El estadio de Suwon presentaba un aspecto inmejorable y los dos equipos han salido al terreno de juego dispuestos a llevarse la plaza en semifinales. Los primeros minutos han sido de indecisión para ambos combinados, pero poco a poco los hombres de José Antonio Camacho se han ido haciendo con el control del partido. Pese a la presión de los coreanos en defensa, su bajo nivel en el toque de balón, ha provocado que los españoles pudieran subir en rápidos contraataques.
Pero a medida que iba creciendo el juego español, los errores de los jueces de línea también iban aumentando. Varios fuera de juego señalados a la selección española, que eran ocasión clarísima de gol, han impedido que España se avanzase en el marcador.
Antes del final de la primera parte, un pase de Joaquín que no ha podido rematar Morientes y un tiro de De Pedro que ha salido rozando el poste de la portería coreana, han sido las mejores oportunidades de los españoles. Sin tiempo a más, se ha llegado al descanso.
La segunda mitad, ha empezado con menos movimiento que la primera, pero los hombres de Camacho han seguido atacando la portería coreana. El primer robo del partido se ha producido en el minuto 48 de juego, cuando Baraja remata un centro de De Pedro y el árbitro egipcio lo anula por falta del español. Gran error arbitral ya que no se ha producido falta alguna y la indignación se apodera del equipo español.
Los coreanos, en el único tiro a puerta de lo que se llevaba de partido, han provocado que San Iker volviese a salir sobre el terreno de juego, pero hoy el guardameta madridista no ha tenido mucho trabajo. Los minutos han ido pasando y ni Morientes ni Joaquín han conseguido estrenar el marcador. Parecía que la historia se repetía también en cuartos y que tocaría sufrir para ver a España en Semifinales.
Después de llegar al final del encuentro sin goles, la prórroga ha empezado con el segundo robo del día por parte del árbitro egipcio, Gamal Ghandour. El colegiado ha anulado un tanto totalmente legal a Morientes por fuera de juego de Joaquín al hacer el centro. Sin ningún tipo de duda, la pelota no ha salido fuera del terreno de juego. Los hombres de Camacho se desesperan y en el banquillo no pueden creer lo que está sucediendo.
España ha seguido atacando pese al desgaste físico. Otra vez Morientes ha estado a punto de marcar, pero el poste ha impedido el “gol de oro”. Y si los goles anulados no fueran suficiente, el árbitro asistente ha señalado un fuera de juego a Luis Enrique cuando éste se quedaba sólo frente al guardameta coreano. Otro error que suponía otra oportunidad fallida para la selección española. Sin tiempo a más, el árbitro ha señalado el final de la prórroga. Otra vez los penaltis y esperar que Iker vuelva a ser nuestro “salvador”.
Hierro, Baraja y Xavi han metido sus disparos, pero Iker no ha conseguido parar el primer penalti de los coreanos, ya que la pelota se le ha metido por debajo al protegerla con el cuerpo. El partido estaba en las botas de Joaquín, pero el jugador del Betis, no ha conseguido meter el disparo. Todo estaba en manos de Iker, pero el joven guardameta no ha podido evitar el gol coreano que dejaba el marcador en 3-5. España, injustamente, ha perdido el partido y vuelve a casa mucho antes de lo que se merecía.