En Corea y Japón se volverá a ver en un mundial a la considerada últimamente mejor selección africana junto a Camerún.
En este mundial 2002, los sudafricanos celebrarán el décimo aniversario del fin del apartheid participando en la copa con más prestigio del fútbol mundial estrenando seleccionador, Jomo Sono, tras las críticas vertidas en el país hacia el ex seleccionador Carlos Queiroz quien llevó a los africanos a este torneo, consiguiendo 5 victorias y un empate en la fase de clasificación.
Aún tener esta tarjeta de presentación, Queiroz no pudo soportar la presión popular que pidía su dimisión después de que el combinado “Bafana Bafana” ofreciese una pobre imagen en la pasada Copa África, donde la selección no paso de cuartos de final al perder con Mali y solo meter 3 goles (los 3 a Marruecos) en 4 partidos.
La falta de gol del combinado sudafricano es el principal problema que deberá solucionar el nuevo técnico Jomo Sono, que declaró tras la toma de posesión de su cargo: “Debo ser uno de los entrenadores más locos que hay tras aceptar este puesto”.
Sono es toda una institución en Suráfrica. Amigo personal de Mandela, cuando aún estaba vigente el apartheid fue a América para jugar en el Cosmos de Pelé, tras su paso por Orlando Pirates y Sporting de Portugal. Si hubiera nacido unos veinte años más tarde, sería uno de los jugadores africanos más conocidos. Al volver a su patria, fundó un club, el Jomo Cosmos, y lo subió a primera división. Su capacidad para adaptarse a cualquier puesto en una plantilla y hacerlo a la perfección han hecho de él todo un comodín para el combinado nacional.
El ‘Príncipe Negro’ cuenta con un elenco de jugadores de calidad probada pero que parecen negados de cara al gol. Virtud que los surafricanos han confiado a Shaun Bartlett. El delantero del Charlton mostró su eficiencia en la fase clasificatoria. Se trata de un delantero rápido, ágil y potente en el juego aéreo. Está por ver si sus habilidades, efectivas con el estilo inglés de Queiroz, también sirven para el estilo de Sono.