Japón entró en la historia de su país y de los mundiales. Con su victoria sobre el combinado de Túnez se convierte en la primera selección asiática en clasificarse para los octavos de final de una Copa del Mundo. Además, lo hizo a lo grande, con una victoria final ante los africanos por 2-0 que les otorga la primera plaza de su grupo.
Ahora, los nipones se medirán en octavos al equipo de Turquía, que también logró superar la primera fase por primera vez en su historia lo que convierte este choque en una cita emocionante donde uno de los dos recibirá el inmenso premio de estar entre las ocho mejores selecciones del mundo.
Después de haber perdido los tres partidos en Francia´98, la selección japonesa consiguió su primera victoria mundialista ante Rusia (1-0). Anteriormente había empatado con Bélgica (2-2) y eso le dio la suficiente ventaja para afrontar el choque ante Túnez sabiendo que un empate le clasificaba. Los nipones, fogosos como siempre, repitieron ese efecto efervescente que les hace salir con mucho ímpetu hasta diluirse a medida que transcurren los minutos. En la primera mitad, ambas selecciones no disfrutaron de ocasiones de gol, ni siquiera se atrevieron en el área rival porque el primer disparo japonés llegó en el minuto 33 por mediación de Yanagisawa.
Japón respiró tranquila, a sabiendas de que el peligro de Túnez era inexistente, y en el segundo acto los cambios efectuados por Troussier dieron el fruto deseado. Hiroaki Morishima se estrenó en el Mundial al rematar con la diestra un balón suelto en el área, tres minutos después de la reanudación. Los anfitriones mejoraron en la circulación cuando Túnez abrió líneas en busca de su gol, y terminaron por sentenciar el encuentro y su clasificación con el segundo tanto de Hidetoshi Nakata al rematar un centro de cabeza desde la derecha.
Ahora, los japoneses, que tienen a todo el país en vela, se medirán en octavos a la también inexperta selección de Turquía, por lo que este enfrentamiento entrará en la Historia de los Mundiales.