Turquía tendrá graves problemas para confeccionar un once inicial con garantías frente a Japón, en partido de octavos de final. El seleccionador turco, Senol Gunes, tiene en su equipo un total de 8 bajas, seis de las cuales son por lesión y dos por sanción.
En el partido del martes contra una de las anfitrionas y revelaciones del Mundial, Japón, la selección turca tendrá que salir al terreno de juego con un equipo de circunstancias que podría complicar su pase a cuartos.
Hasan Has, que desde el inicio del Mundial ha marcado dos goles y ha dado dos asistencias más, será baja como consecuencia de unas molestias en el muslo, mientras que Hakan Sukur, la estrella del equipo turco y considerado el mejor jugador de la historia del país, se ha entrenado hoy en solitario.
Junto a estas dos importantes bajas, que dejan debilitada la línea ofensiva turca, se tiene que añadir la del portero Rustu Recber, que tubo que ser sustituido en el último partido de la selección frente a China, que al igual que su compañero también sigue con molestias en el muslo. Los centrocampistas Muzzy Izzet y Okan Buruk, que todavía no ha podido debutar en este Mundial como consecuencia de una lesión en los abductores justo antes de iniciarse el partido de debut frente a Brasil, también serán baja por lesión. Finalmente, en la lista de lesionados, Gunes tiene que añadir a Nihat Kahveci con una contractura en el hombro.
Si las bajas por lesión no fueran suficientes, Emre Asik y Emre Bolozoglu se perderán el próximo partido de Turquía frente a Japón por culpa de la sanción de un partido que tienen que cumplir.