La base de la selección norteamericana está definida. Pero en el arco está la único duda del director técnico Bruce Arena ya que considera que en ese puesto tiene a dos muy buenos exponentes.
Una de las alternativas es Kasey Keller, quien el técnico considera que va muy bien de arriba y transmite seguridad. La otra es Brad Friedle que, según palabras del entrenador, también es seguro pero sale mejor y maneja muy bien sus piernas.
La decisión es difícil y se especula con que alternarán la titularidad en los encuentros de la primera fase. Tienen muchas cosas en común estos porteros como que ambos actúan en el fútbol ingles por lo que su preparación y concepción del juego es similar.
Keller estuvo en más encuentros por eliminatorias cosa que a Friedle no le gustó mucho ya que no fue convocado en dos de ellos y se autoexcluyó de un tercero. Luego de superar las diferencias con Arena, se sumó al plantel y esperará la resolución final para ver si le toca jugar o tendrá que hacer banco