Antes de comenzar el mundial ni el más optimista de los norteamericanos hubiera apostado a que su selección accediera a instancias decisivas. Su continuo crecimiento, aunque todavía le falta, y la última posición en el mundial pasado eran fundamentos para pensar que el principal objetivo era mejorar. Pero la realidad indica que Estados Unidos se metió entre los ocho mejores equipos del mundo y quedó eliminado luego de una ajustada derrota por 1 a 0 frente a Alemania.
El entrenador Bruce Arena manifestó sentirse orgulloso de su equipo ya que jugó los 90 minutos como lo habían planteado y elogió la actuación del arquero alemán Oliver Kahn a quien definió como la figura del partido y el responsable de que su equipo no haya podido conseguir el empate. Agregó que se siente satisfecho ya que mejoraron con respecto al campeonato anterior y que le gustaría volver a dirigir en Alemania 2006 por lo que su continuidad al frente del equipo parece probable.